miércoles, 26 de junio de 2019

El Gran Cisma: Rugby League







En los últimos días, en mi querida provincia de Jaén, el anuncio de que la selección española de rugby league, o rugby XIII, jugará un partido de clasificación al Mundial en la provincia ha despertado cierta confusión y algún que otro comentario desafortunado de parte del club más representativo de rugby XV. Para muchos, la existencia de una modalidad distinta de rugby era totalmente ajena a su conocimiento hasta hace dos días y, para otros, la existencia del rugby XIII era una cosa lejana en perspectiva, más propia de mineros ingleses y de australianos despistados.

Así pues, he decidido darle al blog cierto sentido pedagógico, aunque sea en una única entrada, para explicar a mis compatriotas de forma breve qué es esto del rugby league y por qué hay dos deportes distintos que se llaman "rugby", así como qué es exactamente lo que provocó el cisma en el seno de la gobernación del rugby que nos ha acabado dando dos excelentes y diferentes visiones del mismo juego.


- DEL ESFÉRICO AL OVAL: LA RUGBY SCHOOL Y EL BLACKHEATH FC.




El nacimiento del rugby es uno de esos hechos históricos rodeados de historias fidedignas o, al menos, respaldadas por fuentes y aspectos de leyenda o no respaldados por apenas ninguna fuente fiable. La romántica historia de William Webb Ellis, un alumno de la prestigiosa Rugby School en Inglaterra, es una de esas leyendas. Según cuenta la leyenda, en algún momento del año 1823, en la Rugby School se estaba disputando un partido de football (que, por aquel entonces, nada tenía que ver con el deporte que conocemos hoy en día como "fútbol"), que ya era popular en ambientes colegiales de toda Inglaterra, cuando el jugador Webb Ellis, en palabras de su placa conmemorativa en la Rugby School, con elegante desconsideración hacia las reglas del Football tal como se jugaba en aquel tiempo, primero cogió el balón con sus manos y corrió con él, originando pues la característica principal del juego del Rugby". Esta es, sin duda, una historia bonita, digna de película o incluso de novela, pero que, por desgracia, apenas se ajusta a la realidad, a pesar de que el nombre de William Webb Ellis ha quedado para siempre ligado con el nacimiento del juego del rugby.

La realidad, lo que se sabe con datos respaldados por fuentes, es que el primer reglamento establecido de forma escrita del rugby fue publicado en la Rugby School, alrededor de 1845, en un contexto en el que el football carecía de reglas escritas, por lo que las reglas de Rugby, junto a las de Cambridge y las de la Football Association (FA), pasaban a ser una versión más del football que se jugaba a lo largo y ancho de Inglaterra (de ahí que muchos de los clubes de rugby actuales fundados en esta confusa época, como Harlequins, lleven en su nombre aún las siglas "FC" de "Football Club"). El segundo hecho definitorio que contribuye al nacimiento del rugby es la decisión del Blackheath FC de abandonar la Football Association a raíz de un desencuentro con la dirección de dicha asociación a la hora de escribir y unificar las reglas del football, en el año 1863. Tras una reunión en la que la FA propuso eliminar ciertos componentes físicos del football que estaban presentes en las versiones de Cambridge y de la Rugby School, Blackheath FC tomó la iniciativa y abandonó la FA, al considerar que dichos cambios en pos de la unidad del deporte "cercenaban la esencia misma de valentía y gallardía del football".



Lo que pasó después de la marcha del Blackheath, ya en el año 1870, es algo que se podía sospechar: al Blackheath se sumaron otros clubes de football que ya jugaban bajo las reglas de Rugby, entre los que se encontraban Guy's Hospital, Harlequins, Mohicans, The Law Club... y conformaron una reunión mediante la que todos estos clubes, unos 21 en total, rompían de manera oficial con la FA y se organizaban en torno a un mismo ente para jugar al football de reglas de Rugby: nacía la Rugby Football Union (RFU). De esta forma, el rugby, al igual que su ya pariente football, quedaba institucionalizado, en una época en la que se hablaba de rugby football (o football de Rugby) y de association football (o football de la Asociación), el primero pasando a ser conocido como rugby y el segundo, a ser conocido como simplemente football o, como gustaba llamarlo a los jugadores de rugby en sus colegios privados, soccer.

- LA RFU Y EL AMATEURISMO.




Mientras otros códigos hermanos del rugby, como el fútbol, adoptaron cierta flexibilidad hacia el problema de los pagos a jugadores, muchos simplemente de carácter compensatorio, el rugby, con la RFU primero al frente, y luego junto a las demás uniones que se fueron formando en otros países y territorios, tomó una posición muy radical al respecto y defendió el amateurismo hasta las últimas consecuencias: el rugby, para ellos, era un deporte al que había que jugar por puro amor hacia el mismo y nunca por dinero, por lo que se les prohibió tajantemente a los jugadores cobrar prestación alguna por jugar al rugby. Una posición que provocó que, por ejemplo, la RFU nunca organizara ligas ni campeonatos de manera formal entre los clubes que la componían hasta entrados los años 90 del siglo XX, con el objeto de evitar la competitividad entre ellos, que podría derivar en una tentación por parte de los clubes para seducir a los mejores jugadores disponibles mediante una suma de dinero.

El amateurismo, como cualquiera se podría imaginar, era algo fácil de compaginar para los clubes del sur de Inglaterra, hogar de la aristocracia y la burguesía británica, para los que jugar al rugby para sus clubes sin recibir ningún tipo de prestación era fácil y asumible debido a su status económico. Sin embargo, a medida que el juego se expandió en popularidad por todo el Reino Unido, las bases eran cada vez más transversales y el juego empezó a seducir al sector de población más numeroso en el norte de Inglaterra: la clase obrera. Como es evidente, los jugadores de clase obrera que poblaban los clubes norteños perdían dinero con la práctica del rugby, ya que, a menudo, debían solicitar tiempo libre del trabajo, bien en las fábricas o bien en las minas, para entrenar y disputar los partidos. Razón por la cual, los clubes del norte no dejaban de solicitar a la RFU que les permitieran algo tan lógico y normal como que se les compensaran a los jugadores las horas de trabajo perdidas por la práctica del rugby. ¿El problema? Que los clubes sureños tenían el peso institucional en la RFU y la prohibición de cualquier contraprestación económica siguió en pie.

- EL GRAN CISMA: NACE EL RUGBY LEAGUE.


Placa conmemorativa en el George Hotel de Huddersfield, lugar donde se fundó la Northern Rugby Football Union.


Los clubes del Norte no se rendían: querían jugar al rugby. Pero se les hacía bastante complicado poder convencer a sus jugadores para seguir jugando sin cobrar ningún tipo de prestación, lo cual, además de suponer una carga económica por la pérdida de horas de trabajo, también suponía un riesgo añadido por las lesiones. Unos decidieron seguir arriesgándose y perdiendo trabajo. Otros, como Bradford y Leeds, ambos en Yorkshire, decidieron incumplir la normativa pagando compensaciones a sus jugadores, algo por lo que la RFU sancionó a ambos clubes toda vez tuvieron noticias del hecho. Hecho que animó a los clubes de Yorkshire a proponer la creación de una Unión del Norte al resto de clubes norteños, algo que fue apoyado por numerosos clubes prominentes de Lancashire tras una reunión de emergencia en Manchester, acaecida en agosto de 1895, entre los que se encontraban nombres como Wigan, Oldham, St Helens o Warrington.

Los acontecimientos se sucedieron, y dos días más tarde de aquella reunión de Manchester, representantes de 22 clubes norteños se reunían en el emblemático George Hotel de Huddersfield para elaborar los estatutos de la nueva Northern Rugby Union, o como mejor se le conocería más tarde, la Rugby Football League (Liga de Rugby Football), con lo que se consumaba el cisma con respecto a la RFU que, a su vez, dio lugar a un nuevo deporte: el que más tarde sería reconocido como rugby league (o rugby de la Liga), en contraposición de su hermano de la RFU, el más tarde llamado rugby union (o rugby de la Unión).

- DE XV A XIII.


Primera final de la Challenge Cup, en 1897, entre Batley y St Helens.

Inicialmente, los clubes de la Rugby Football League jugaban sus competiciones siguiendo las reglas convenidas por la RFU. Sin embargo, empezó a crecer la necesidad de vender entradas para poder costear las compensaciones a sus jugadores de manera más sostenible, por lo que había que crear un nuevo juego, con sus propias reglas, que ofreciera algo distinto a lo que ya ofrecía el rugby de la unión. Por ello, se introdujeron nuevas reglas que conformaron el nuevo deporte de manera gradual y progresiva durante los primeros 20 años de la RFL. Hasta que, en 1907, aparecieron los cambios más característicos del rugby league y que, en todo caso, creo que buscaban darle una mayor agilidad y dinamismo al juego:

- Se redujo el número de jugadores por equipo, pasando de 15 en el rugby union, a los 13 que actualmente juegan al rugby league.
- Se eliminó la posibilidad de disputar el balón en el suelo toda vez su portador fue placado, sustituyendo la fase del ruck por un simple taconazo por el jugador placado.
- Se eliminó la fase de la touche (lineout en inglés) para reiniciar el juego después de que el balón saliera fuera.

Con el establecimiento de las nuevas normas, el cisma ya estaba completo y, más tarde, New South Wales, en Australia, seguía el mismo camino con el establecimiento de la New South Wales Rugby Football League siguiendo las normas de juego de la Rugby Football League inglesa. De esta manera, el rugby league quedaba plenamente establecido durante las dos primeras décadas del siglo XX.

- LA GUERRA Y LOS BLOQUEOS.

Lógicamente, la estructura profesional de rugby que se estaba montando en torno a los clubes del norte en Inglaterra y de New South Wales en Australia encendió las alarmas en el seno del rugby XV, o rugby union, que decidió "defenderse" aferrándose al carácter amateur de su deporte, carácter que la IRFB (International Rugby Football Board, principal cuerpo regulador del deporte a nivel global) mantendría a rajatabla, dando lugar a una de las mayores hipocresías en el deporte: mientras que a los jugadores de rugby se les permitía jugar profesionalmente a otros deportes, como al cricket o al fútbol, pero tenían terminantemente prohibido jugar al rugby league. Algo que, por supuesto, penetró también a nivel social, ya que el rugby empezaba a ser uno de los deportes rey por excelencia del Reino Unido, de forma que, si un afamado jugador de rugby era visto jugando al rugby league, no sólo quedaba expulsado de la práctica del rugby XV de por vida, sino que además era condenado al ostracismo social y su nombre, en teoría, acababa siendo eliminado de todos los registros. Esto supuso un tapón enorme para el crecimiento del rugby league, el rugby XIII, que entonces, no se podía comparar en números al rugby union, el rugby XV.

Jonathan Davies dejó en shock al mundo del rugby al firmar por un club de rugby league habiendo sido capitán de Gales

Pero, como en toda guerra, las tácticas sucias no sólo caen del mismo bando, y los clubes del norte de Inglaterra empezaron a fijarse en el talento que emanaba del rugby union, pero, sobre todo, fueron a observar jugadores a una nación del Reino Unido donde el rugby union es el deporte rey por excelencia y donde la mayoría de la población es de sustrato obrero: el País de Gales. Clubes como Wigan, St Helens, Hull, Halifax o Leeds, por nombrar algunos, tenían por costumbre enviar ojeadores a Gales, y no sólo a Pontypool, Pontypridd o Neath para ver partidos de clubes, sino también al mismísimo Arms Park de Cardiff para ver a la selección de Gales. A menudo, se reunían en secreto con los jugadores, otras veces rozaban el acoso, llegando a seguir a los jugadores hasta sus domicilios o presentándose simplemente allí para presentarles una suculenta oferta para emigrar al norte y pasarse al profesionalismo del rugby league. Y muchos jugadores cedieron a la tentación, algunos de renombre, como Jonathan Davies, que fue nada menos capitán de Gales. Estas prácticas eran vistas con mucho recelo por los jugadores formados en rugby league, ya que apenas nadie era enteramente profesional, puesto que, incluso bien entrada la segunda mitad del siglo XX, los jugadores jugaban por bonus por victoria o compensaciones en forma de dietas. Estos movimientos incluso llegaron a suponer varias crisis de falta de jugadores de nivel en el seno de la WRU (Welsh Rugby Union).

Chris Ashton es uno de los pocos jugadores que han representado a Inglaterra tanto en rugby union como en rugby league

A pesar de todo, la paz entre códigos llegó tras el Mundial de Sudáfrica en 1995, año en el que la IRB declaró al rugby como un "deporte abierto", lo cual significó que quedaba abierta al profesionalismo y, por tanto, se terminaban los bloqueos contra el rugby league. En ese momento, el rugby union iba a recibir la influencia del rugby league en muchos frentes, incluyendo la fisionomía propia del juego, ya que, con el objetivo de profesionalizar las formas de entrenamiento y las estructuras de los clubes, se contrataron a entrenadores procedentes del rugby league que iban a importar la visión del XIII en muchos aspectos para integrarla en el XV. También, hoy día, ambos códigos se alimentan de jugadores de manera mutua, puesto que son muchos los jugadores de rugby union que son procedentes del rugby league y viceversa. Hoy día, el aficionado medio al rugby suele degustar ambos códigos, especialmente en Inglaterra y Australia, aunque el historial de abusos y bloqueos constantes por parte del rugby union hacia el league hace que aún exista mucho resentimiento entre la afición del rugby league hacia el rugby union y una tendencia empequeñecer el rugby league por parte de la afición del rugby union. Sea como fuere, hoy día es extraño el jugador de rugby que no ha probado ambos códigos o el aficionado que no conoce y aprecia a los dos.

- ¿DÓNDE ES POPULAR EL RUGBY LEAGUE?


Australia es la gran dominadora del rugby league, o rugby a XIII

La respuesta corta a esta pregunta es: Australia e Inglaterra. Australia es hogar de la liga más importante del mundo, la NRL (National Rugby League) y es el claro dominador mundial de este deporte. El rugby league también es altamente popular en las Islas del Pacífico, en especial en Tonga, además de, por supuesto, en Nueva Zelanda (a pesar de que el rugby union sigue siendo el rey indiscutible en este país) y en Papúa Nueva Guinea, donde es el primer deporte en preferencia. En Europa, el rugby league está ganando presencia en Francia y buscando su expansión en países no afiliados a World Rugby, como Grecia. Pero, en definitiva, se juega en muchos menos países que al rugby union, pero cabría preguntarse si la menguada popularidad del rugby league se debe a los constantes boicots y bloqueos que ha sufrido por parte de todas las uniones de rugby XV a lo largo y ancho del globo.




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